martes, 16 de abril de 2013

CAMPUS DE BALONCESTO CUARTE DE HUERVA

PURO BALONCESTO

Del 24 de junio al 26 de julio se organiza el 3º Campus de Baloncesto Cuarte de Huerva.


En las estupendas instalaciones de Cuarte de Huerva, dirigido por entrenadores y profesionales de primer nivel.

Si te gusta el baloncesto, ya lo practicas y quieres mejorar pasándolo bien, no lo dudes, ¡inscríbete!
Y si aún no sabes si te gusta, ven y descubrirás un deporte que te ayudará a crecer como deportista, como persona, ejercitando la disciplina, el compañerismo, potenciando el grupo, y por supuesto ... con mucho baloncesto y diversión

jueves, 4 de abril de 2013

UÑA ENCARNADA EN EL DEPORTE


La onicocriptosis, también conocida como uña encarnada, es la lesión causada por la hiperpresión en lámina ungueal sobre la piel que rodea la uña. Se acompaña habitualmente de una infección que genera pus. Además, siempre se observan procesos inflamatorios alrededor de la zona afectada.
Inicialmente, aparece un ligero dolor en el borde interno de la uña que aumenta al caminar y que se puede agravar por la actividad deportiva y el uso de calzado estrecho. Los dolores son ligeros e intermitentes y se incrementan con la mínima presión. La piel adquiere entonces signos inflamatorios.
Si la uña se corta oblicuamente en el borde lateral, la molestia puede aumentar con rapidez, pues la parte restante penetra en las zonas blandas como un arpón. En ocasiones, aparece una pequeña inflamación con pus en esta misma zona que tiende a extenderse por encima o por debajo de la uña y causar un dolor insoportable.

¿Cuáles son las causas?
La onicocriptosis aparece por los siguientes factores mecánicos:
1. Presión directa en la uña: la uña se clava en los dos bordes laterales, provocando una lesión interna y externa.
2. Presión indirecta en la uña: resultado de la suma de dos presiones. Como por ejemplo, una presión desde fuera que aprieta al dedo gordo contra el segundo. Éste recibe una presión que lo acuña sobre el borde externo del dedo gordo y se forma así un tope en el que se clava la uña, produciendo una lesión externa.
Además de estas causas mecánicas, pueden darse otros factores como:
1. Calzado: el dedo gordo choca contra la extremidad de un zapato demasiado corto o puntiagudo.
2. Uña: el mal cortado de la uña, realizado oblicuamente en la unión del borde libre y de un borde lateral, facilita la encarnación.
3. Dedo: un dedo gordo demasiado largo o desviado ofrece su falange a la compresión del calzado.
4. Tejidos: en algunos casos se observa un trastorno del crecimiento, con desarmonía entre el desarrollo de la uña y de las partes blandas, cuya exuberancia provoca la lesión.
5. Hiperhidrosis y abuso de baños calientes: fragilizan la prominencia periungueal.
6. Traumatismos: puede actuar indirectamente, lesionando la matriz, y directamente, hundiendo una arista ungueal en los tejidos vecinos.
Tratamiento
Inicialmente, el podólogo debe llevar a cabo una revisión completa para valorar las causas y el estadio en que se encuentra la patología y así realizar el tratamiento óptimo según el diagnóstico.
Por lo general, existen dos tipos de tratamientos para la onicocriptosis:
1. Tratamientos conservadores, que se utilizan en los estadios iniciales de la patología y pueden consistir en:
- técnicas de reeducación de la uña
- fresado y reconstrucción de los canales ungueales
- la eliminación de la uña de forma indolora
2. Tratamientos quirúrgicos en los que se utilizan técnicas seleccionadas para cada caso por el podólogo. Hay una variedad de intervenciones quirúrgicas que, con anestesia local, permiten tratar la afección de manera eficaz y con una recuperación rápida.

¿En qué consiste el tratamiento quirúrgico?
Pueden utilizarse diferentes Técnicas para anular la matriz ungueal ( raíz de la uña ). Este tratamiento evita la recurrencia de una uña encarnada del dedo del pie. El especialista determinará el procedimiento quirúrgico más apropiado para usted según la afectación ungueal presente. Las técnicas quirúrgicas se realizan mediante anestesia local del dedo y de forma ambulatoria. Después de la cirugía ungueal se colocará un vendaje ligero y usted regresa a su domicilio con una pauta analgésica, siendo necesario que usted permanezca en reposo relativo durante las primeras 24 horas. La mayoría de nuestros pacientes experimentan muy poco dolor después de realizarle el procedimiento quirúrgico y dependiendo del tipo de deporte que practique en pocos días puede volver a realizarlo siendo una solución rápida y definitiva en la mayoría de los casos.




viernes, 22 de marzo de 2013

TENDINOPATIA ROTULIANA


La tendinitis rotuliana es una de las lesiones mas frecuentes en el deporte. Como los atletas de saltos (longitud, triple y altura) desarrollan muy a menudo esta patología recibió el nombre de Rodilla del Saltador, aunque puede presentarse en otros deportistas. El término “tendinitis rotuliana” sigue siendo útil para entender que nos referimos a esta lesión, pero en la literatura médica actualizada se está abandonando, siendo más correcto hablar de tendinopatía rotuliana. Esto es debido fundamentalmente a que es una lesión por sobrecarga en la que la inflamación (a la que se refiere el termino tendinitis) no es muy evidente. Los cambios anatomopatológicos reciben el termino correcto de tendinosis. En muchas ocasiones si hay inflamación a nivel del peritendon que recubre el tendón, hablando entonces de una peritendinitis, siendo está de presentación más aguda y en deportistas más jóvenes habitualmente.
                                              
La presentación clínica es variable, habitualmente se caracteriza por dolor en la región anterior de la rodilla que al principio no impide realizar la actividad, pero a medida que pasa el tiempo, si no es diagnosticada y tratada, progresa de forma que el dolor se hace incapacitante, perdura después del ejercicio, y puede ser molesto incluso para realizar una vida normal, con dolor al caminar, bajar escaleras, estar sentado, etc... 

En la exploración física es constante el dolor en la región de la inserción del tendón rotuliano en el polo inferior de la rótula. El rango de movimiento y el aspecto de la rodilla son habitualmente normales. Si puede existir pérdida de masa muscular del cuadriceps si el proceso es de larga evolución.
Deben descartarse otras causas de dolor anterior de rodilla como las bursitis prerrotuliana e infrarrotuliana, la enfermedad de Osgood-Schlatter en adolescentes (patología de crecimiento), y sobre todo explorarse a fondo la articulación femoropatelar, valorar globalmente el miembro inferior y otras alteraciones biomecánicas que pueden afectar al paciente. Hay que ver si existen contracturas del cuadriceps o isquiotibiales asociadas, dismetrías y vigilar la dinámica plantar.

Las pruebas de imagen nos ayudan a estudiar mejor la lesión, pero no suelen cambiar el planteamiento terapéutico. La radiografía simple de rodilla con proyecciones anteroposterior, lateral y axial de la rótula, nos permite descartar la presencia de calcificaciones, valorar la altura rotuliana y la situación de la rótula con respecto al surco troclear.

El estudio más preciso puede hacerse mediante Ecografía y Resonancia Magnética.

                              
 
El tratamiento inicial y fundamental consiste en la modificación de la actividad, fundamental en todas las lesiones deportivas. El periodo de tiempo debe ser el suficiente para que remitan los síntomas y la vuelta a los gestos más perjudiciales debe ser siempre lenta y progre- siva. .

Pueden tomarse antiinflamatorios unos días si es muy aguda, existe mucho dolor o inflamación. Puede utilizarse el frío local también en fases iniciales y peritendinitis.

Haremos un estudio biomecánico de la marcha, generalmente a un patrón constante de de pronación, que provoca una rotación interna de la tibia provocando que el tendón rotuliano se tense en exceso. Fabricaremos un soporte plantar para controlar la pronción.

Es muy importante para resolver definitivamente la lesión el fortalecimiento controlado del cuádriceps, sin dejar de trabajar los músculos de la pantorrilla y el glúteo. Es necesario trabajar también la flexibilidad de isquiotibiales y cuadriceps.
Las terapia física, empezando con el masaje transverso profundo puede ser útil.
También hay estudios de tratamiento con ondas de choque y de infiltraciones con factores de crecimiento plaquetarios.




jueves, 7 de marzo de 2013

NEUROMA DE MORTON


INTRODUCCION.
La fibrosis perineural de Morton, comúnmente denominada “neuroma de Morton”, es un engrosamiento de las ramas nerviosas digitales del nervio plantar lateral. Es una causa frecuente de dolor en antepié siendo más predominante en pacientes de sexo femenino entre los 30 a 70 años de cada de la vida.


CONCEPTO.
Típicamente se establece a nivel del nervio plantar digital del 3o espacio intermetatarsal, que está formado por dos ramas procedentes del nervio plantar interno y del nervio plantar externo, siendo ambas, ramas del tibial posterior. Pero en el tercer espacio intermetatarsal el nervio plantar interno recibe una rama colateral del nervio plantar externo, lo que puede ocasionar un compromiso de espacio a ese nivel. La mayoría de los cambios patológicos se localizan en la región de la bifurcación del nervio digital.



CAUSAS.
Existe incertidumbre respecto a la causa de esta lesión, pero se cree que la formación de la fibrosis sea resultado de un traumatismo crónico del nervio a ese nivel. El cual se vería favorecido por factores anatómicos (compromiso de espacio), factores biomecánicos (principalmente debido a una hiperpronación del pie, dismetría de miembros inferiores) y factores extrínsecos como el uso de un calzado inadecuado.


CLÍNICA.
Respecto a la clínica, en un inicio el paciente refiere sensación de caminar sobre un “bulto” en el zapato.
Agudo y severo: (5-10 min.). Se desencadena cuando el nervio se comprime directamente. Dolor mecánico, espasmódico y agudo, sensación de calambre eléctrico que se irradia a los dedos, parestesia y/o entumecimiento (quitar zapato y masajear).
Sordo y duradero: (2-3h siguientes). Dolor sordo que puede irradiarse hacia el arco interno del pie, pierna, rodilla, cadera. Quemazón por la noche, inflamación.
El dolor es agravado por un calzado estrecho que comprima el antepié.


DIAGNÓSTICO.
El diagnóstico de esta patología se basa en la inspección, las maniobras clínicas y el diagnóstico por imagen: ecografía y resonancia magnética.
La ecografía es considerada por algunos autores como la prueba de elección en el diagnóstico de la fibrosis de morton, siendo esta prueba una técnica precisa en el diagnóstico de neuromas interdigitales.


TRATAMIENTO.
Para el tratamiento de la fibrosis perineural de Morton, existe gran controversia en el tratamiento conservador: ortesis plantar, infiltración, fisioterapia, tratamiento quirúrgico; así hay autores que recomiendan la cirugía como primer tratamiento.
Dentro del tratamiento conservador destaca el uso de calzado adecuado, de puntera ancha y con un tacón bajo, complementado con una ortesis con piezas de descarga retrocapital que eleve y separe las cabezas metatarsales contribuyendo así a descomprimir la lesión, aparte de una cuñaa en retropié que nos controle la pronación. Se trataría de una ortesis biomecánica que reduzca la pronación subtalar, ya que una restricción de la pronación articular limitará la hipermovilidad del metatarsiano y reducirá la abducción del antepié .
Destacar que el tratamiento fisioterápico se encamina a “descomprimir” el nervio atrapado dirigiéndolo hacia la etiología principal del atrapamiento, así en caso de hiperpronación se realizan estiramientos de la musculatura gastro-sólea, así como movilizaciones de articulaciones rígidas o con menor movilidad, manipulaciones neuromeníngeas, fisioterapia de los dedos en garra y estabilización de la musculatura flexo-extensora, medidas antiinflamatorias en el espacio interdigital afectado, sin olvidar el vendaje funcional , así como electroterapia, ultrasonidos.
En cuanto a las infiltraciones la administración local de un anestésico local en la zona dolorosa proporciona una mejoría transitoria de los síntomas y por otro lado posee efecto antiinflamatorio debido al corticoide. También se infiltra vitamina B12
En lo referente al tratamiento ortopédico mediante soportes plantares (plantillas) algunos autores afirman que la infiltración alivia la sintomatología temporalmente al disminuir la inflamación pero si no se compensa la alteración biomecánica con una ortesis la sintomatología vuelve a debutar.



lunes, 18 de febrero de 2013

Lesiones por sobrecarga del tendón Tibial Posterior.


ANATOMIA Y FUNCIÓN.
El músculo tibial posterior forma parte del compartimento posterior profundo de la pierna. Se origina en la parte posteromedial de la tibia, la membrana intérosea y el peroné, y se dirige ya como un tendón por debajo del maleolo tibial (cara interior del tobillo) hacia su inserción en el escafoides tarsiano, dando expansiones hacia cuboides, cuñas y bases de los metatarsianos segundo a cuarto.
El tendón del músculo tibial posterior tiene mucha importancia en la función del tobillo, sus lesiones condicionan mucho la marcha, la carrera y el salto. No es uno de los tendones que se afecten con más frecuencia en el deporte, su lesión es menor que el tendón de Aquiles y los peroneos.
El tibial posterior tiene la función de inversión de la articulación subastragalina, (es el principal músculo antipronador) actuando como estabilizador dinámico del mediopié contra el valgo y sujetando el arco plantar interno (contra el aplanamiento del mismo). La afectación de este tendón provoca un aplanamiento del arco interno del pie y un desplazamiento en valgo del retropié.
Las lesiones por sobrecarga son las más frecuentes de este tendón, pueden ser debidas a caminar, correr o saltar (sobre todo salto de altura).
Como factor desencadenante encontramos una pronación excesiva de pie. Los casos más avanzados en esta patología no solamente se ven en personas con mucha actividad física (caminar, correr), sino que son comunes en personas con otras patologías sistémicas como la diabetes y la obesidad que favorecen el agravamiento de la lesión. Se habla de Disfunción del Tibial Posterior para referirnos a este problema.
En la exploración física es constante el dolor a la palpación en la región retromaleolar medial (cara interna) del tobillo con irradiación hacia la inserción en el pie, a nivel de la tuberosidad del escafoides.
En casos avanzados de disfunción del tendón puede observarse la “caída” del arco del pie, que se aplana y coloca el talón en valgo (hacía dentro).
La inversión contra resistencia es dolorosa o simplemente débil, también puede ser difícil para el paciente ponerse de puntillas si el caso es severo. 
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
La historia, la exploración y algunas pruebas complementarias nos ayudarán a descartar otras causas de dolor medial del tobillo menos comunes como:
Tendinopatía del flexor largo del primer dedo y pinzamiento posterior del tobillo. En ellas el dolor es más posterior, debemos explorar la flexión del dedo gordo y es más frecuente en bailarinas.
Síndrome del Túnel Tarsiano, hay dolor neuropático y alteraciones de la sensibilidad a nivel de la planta del pie, requiere confirmación con electromiograma.
El estudio más preciso puede hacerse mediante Ecografía, Resonancia Magnética, o ambas.
La ecografía permite diagnosticar tenosinovitis, tendinosis y rupturas del tendón. La resonancia da una visión más completa del pie y el tobillo que es de gran utilidad para descartar otras lesiones.
TRATAMIENTO.
El tratamiento inicial en casos de tendinosis sin ruptura ni alteración de la forma del pie consistirá en utilización de plantillas personalizadas con materiales adecuados para la practica deportiva previo estudio biomecánico de la marcha, disminución o evitación de las marchas y caminatas (puede recomendarse cambio de actividad en piscina o gimnasio) y fisioterapia. En casos más complicados y avanzados esta indicada la cirugía

miércoles, 6 de febrero de 2013

Telefono y mail podología deportiva.


Ponemos a disposición de nuestros pacientes un nuevo numero de teléfono más directo para tratar consultas sobre temas podología deportiva y biomecánica. Así mismo también concretamos un nuevo mail para que podáis consultar de una manera más específica información sobre temas deportivos y biomecánica.

Mi objetivo es que estéis siempre informados y bien atendidos.

Teléfono: 633 10 90 81

Mail: deporte@podologiazaragoza.es



martes, 5 de febrero de 2013

Rodilla del corredor. Síndrome cintilla iliotibial.


Es una de las lesiones más característica del corredor de fondo (10%) consiste en un dolor en la zona lateral de la rodilla que aparece típicamente el correr. La cintilla es un tendón plano que se forma como continuación de la fascia lata del muslo cuando cruza la rodilla. Este músculo entre otras funciones estabiliza la rodilla en su parte externa. La fricción entre el borde posterior de la cintilla iliotibial y el borde del epicóndilo femoral externo originan este síndrome la cintilla. El roce máximo es a los 30 º de flexión de la rodilla, por ese motivo molesta más cuando el ritmo de carrera es lento y la rodilla está más tiempo en ese rango de movimiento.
Posiblemente el aumento de tensión soportada en la fase de apoyo por la fascia lata y la cintilla iliotibial en unas determinadas circunstancias (contracción excéntrica en abducción) originan el proceso inflamatorio que requerirá el tiempo adecuado para la recuperación del tejido dañado.


FACTORES FAVORECEDORES
Como en todas las lesiones por sobrecarga existen factores intrínsecos y extrínsecos que confluyen para provocar esta lesión.
Entre los factores intrínsecos se ha relacionado la rodilla del corredor con alteraciones de la pisada, mala alineación de los miembros y dismetría, así como a debilidad de los ab- ductores de la cadera, en especial del glúteo medio, de forma que el tensor de la fascia lata intenta compensar el déficit y el aumento de su tensión origina la mayor fricción que desemboca en el proceso inflamatorio.
Entre los factores extrínsecos, como en otras patologías, tenemos el aumento en volumen o intensidad de los entrenamientos, carreras cuesta abajo, calzado inadecuado, así como falta de factores recuperadores necesarios entre entrenamientos (descanso, buena alimentación, masaje,...).


DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de esta lesión es eminentemente clínico. Una historia detallada y una exploración física simple nos dan el diagnóstico, no siendo necesarias otras pruebas complementarias salvo que las anteriores no sean típicas.
El dolor en la parte externa de la rodilla aparece tras uno o dos días de ligeras molestias que se van intensificando en los rodajes, de manera que a los 10-20 minutos del comienzo el atleta se ve obligado a parar. En reposo no suele molestar, pero la siguiente vez que el deportista sale a correr el dolor aparece en el mismo o menor intervalo de tiempo y se hace más intenso.
Es importante hacer una exploración encaminada a identificar factores propiciadores de la lesión como : estudio de la pisada, alineación de los miembros, dismetrías, etc...


TRATAMIENTO
En primer lugar es totalmente necesario dejar de rodar. La modificación de la actividad es imprescindible para obtener una mejoría significativa. Las medidas antiinflamatorias (hielo, antiinflamatorios, corticoides y fisioterapia) fracasarán si no se interrumpe la actividad.
El tratamiento con antinflamatorios supone un rápido control de los síntomas que permiten trabajar lo antes posible en los aspectos de estiramiento, liberación miofascial y posteriormente el fortalecimiento de todos los grupos musculares del miembro inferior, pero en particular los abductores de la cadera.
Debe valorarse la prescripción de plantillas a medida y la necesidad o no de un alza en caso de dismetría.
Deben evitarse carreras cuesta abajo en las primeras semanas de reincorporación a los entrenamientos. La mayoría de los corredores bien diagnosticados y tratados se recuperan en aproximadamente 6 semanas.